La UNESCO
se dedica a combatir la guerra en "la mente de los hombres"
y tiene también la labor de preservar y proteger el patrimonio
cultural, el cual es mencionado en su Constitución "universal".
El patrimonio cultural representa lo que tenemos derecho a heredar de
nuestros predecesores y nuestra obligación de conservarlo a su
vez para las generaciones futuras. Las formas visibles de la cultura,
monumentos, libros y obras de arte son tan preciosas que los pueblos tienen
la responsabilidad de asegurar su protección. Esta idea fue reforzada
por el enorme peligro de que desaparecieran grandes manifestaciones culturales
debido a la enorme destrucción causada durante la Segunda Guerra
Mundial. Posteriormente, a medida que un mayor número de Naciones
lograron su independencia, el patrimonio cultural reflejó la continuidad
e identidad de pueblos particulares. Finalmente un nuevo aspecto tuvo
que ser reconocido: el mundo moderno industrial está amenazando
este patrimonio cultural de la misma forma que amenaza al medio ambiente. La UNESCO
es la entidad responsable de la protección jurídica internacional
del patrimonio cultural. Esto lo hace a través de las administración
de diversas convenciones que protegen los bienes culturales en conflictos
armados, impiden la importación y exportación ilícitas,
y protegen el patrimonio subacuático. También realiza esta
labor a través de diversas recomendaciones para la protección
del patrimonio cultural (once en total) y de la administración
del Comité Intergubernamental para fomentar el retorno de los bienes
culturales a sus países de origen o su restitución en caso
de apropiación y organiza talleres de capacitación sobre
la aplicación de las Convenciones mencionadas. A través
del Comité, difunde noticias sobre objetos robados y envía
misiones de expertos para consultar a las autoridades nacionales sobre
la protección del patrimonio cultural. Asimismo,
publica documentación, textos de referencia, colecciones de documentos
básicos , ejemplos de legislación nacional sobre el patrimonio
cultural o informes nacionales así como numerosas otras publicaciones
relacionadas con la protección del patrimonio cultural.
Los riesgos que sufre el patrimonio de la humanidad y la labor de la UNESCO
El más notorio de los riesgos de destrucción del patrimonio cultural es a través de los conflictos armados. En 1954, la UNESCO adoptó la "Convención para la protección de los bienes culturales en caso de conflicto armado", donde los Estados se comprometen a renunciar a la destrucción, el saqueo o el uso peligroso de la propiedad cultural, ya sea inmueble o mueble (tomando en cuenta sitios arquitectónicos y arqueológicos, así como museos y colecciones). también establece mecanismos preventivos tañes como la elaboración de inventarios, la identificación de los mayores peligros para estos bienes y el establecimiento de facilidades de almacenaje para su protección especial. Incluye, además, previsiones para responder a casos específicos tales como el transporte y la adquisición de de propiedades culturales y los conflictos de naturaleza interna. Cuenta con dos protocolos. El primero trata sobre el riesgo de exportar propiedades culturales fuera de los territorios ocupados. El segundo establece sanciones penales a en las legislaciones nacionales. La UNESCO a intervenido a través del marco de trabajo de la Convención o sus términos de referencia para proteger el patrimonio cultural en diversos conflictos, usando su autoridad moral ante las partes en conflicto, así como a través de la coordinación de cooperativas tales como la asistencia científica y medidas para reducir el daño causado por los conflictos.
En 1970,
la "Convención
sobre las medidas que deben adoptarse para prohibir e impedir la importación,
la exportación y la transferencia de propiedad ilícitas
de bienes culturales" respondía a la necesidad
urgente de frenar los robos en museos y sitios que son patrimonios culturales.
Los robos generalmente eran en los países del sur, mientras que
quienes compraban de forma ilegal estos bienes culturales eran coleccionistas
privados e, incluso, instituciones oficiales. Esta Convención,
prevé las medidas legales esenciales para evitar el tráfico
ilícito de bienes culturales (legislación nacional, inventarios,
combate de excavaciones ilegales, guías de seguridad para las adquisiciones
de los museos, procedimientos de incautación y restitución
de las piezas robadas o importadas ilegalmente, sanciones penales, entre
otros).
Con el fin
de reforzar esta labor, la UNESCO creó en 1980 el "Comité
intergubernamental para fomentar el retorno de los bienes culturales a
sus países de origen o su restitución en caso de apropiación
ilícita", que tienen carácter consultivo y alienta
las negociaciones bilaterales para la devolución de obras particularmente
significativas a su país de origen, además de la constitución
de colecciones representativas.UNESCO también ayuda a los Estados a preparar su legislación y entrenar especialistas en cooperación con ICOMOS, ICOM e Interpol, además de asegurar la distribución internacional de listas de obras robadas y contribuir a la coordinación de las bases de datos.
También ha jugado un papel clave en la adopción de la "Convención sobre Objetos Culturales Robados o Ilegalmente Exportados" (1995)que busca una unificación racional del derecho privado en los países interesados. La UNESCO también es responsable de idear un código de conducta para comerciantes de obras de arte, una ley que ayudaría a compradores honestos a evitar alentar de forma involuntaria el comercio ilícito de obras de arte.
Para la gente, la UNESCO, está vinculada con la preservación del patrimonio debido a sus históricas campañas internacionales, desde la llevada a cabo por los monumentos de Nubia, cuando fueron cambiados de lugar de forma espectacular los templos de Abu Simbel, durante el período de 1960 a 1980. Desde entonces han surgido 26 campañas, relacionadas con sitios tales como:
- Venecia (1966)
- Borobudur (1972)
- Cartago, Tunez (1972, con duración de 20 años)
- Moenjodaro, Pakistán (1974)
La UNESCO ha conducido numerosos proyectos operacionales - a menudo financiados con fondos extrapresupuestales - entre los que se encuentran la preservación de los palacios reales en Abomey, Benin, los sitios de Kharakhorum e Mongolia y el museo nacional de Trípoli, Libia. Algunas intervenciones han tomado lugar dentro de un contexto de emergencia o incluso durante una guerra.



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